¿Eres arquitecto, constructor o empresa del sector?
En nuestros Talleres para Empresas y Técnicos enseñamos todo lo que llevamos años probando para conseguir visibilidad, reflejar el valor real de una empresa y captar mejores clientes por internet.
Trabajamos cómo presentar tus servicios, tus proyectos, tu experiencia, tu nombre y tu reputación para que cuando un posible cliente te encuentre pueda pensar:
«Esta es la empresa o el profesional que quiero para mi obra».
Cuando hay mucho trabajo todos queremos hacer lo más rentable
Las constructoras normalmente preferimos obra nueva.
Los arquitectos también tienen determinados proyectos mucho más interesantes y rentables que realizar pequeños trámites o trabajos administrativos.
Cuando estamos llenos de trabajo, una pequeña reforma, arreglar un baño o realizar una gestión menor incluso puede molestarnos.
El problema aparece cuando cambia el mercado.
Nosotros cometimos precisamente ese fallo.
Durante los años buenos fuimos dejando las pequeñas reformas hasta prácticamente abandonarlas.
Y cuando llegó la crisis nos encontramos con que la obra nueva había desaparecido y tampoco teníamos aquella base de pequeños trabajos que antes nos mantenía ocupados.
En 2012 empezamos a mostrar nuestros trabajos en internet
En 2012 empecé un proyecto junto a mi padre, Josep Puig Casanovas.
Creamos una web y comenzamos a publicar los trabajos que hacíamos.
No intentábamos aparentar ser algo que no éramos.
Enseñábamos obras reales.
Fotografías reales.
Explicábamos cómo resolvíamos determinados trabajos, cómo construíamos un arco, cómo trabajábamos la piedra o por qué hacíamos una determinada intervención de una manera concreta.
Mi padre escribió muchos de aquellos artículos.
Explicaba dónde había aprendido, cómo había empezado en el oficio y cómo vivía cada obra.
Mi padre falleció en 2014.
Hoy aquellos artículos tienen para mí un valor que va muchísimo más allá del negocio, porque son prácticamente las únicas palabras que conservamos de él escritas directamente por él.
Aquella web llegó a unas 65.000 visitas al año
La gente encontraba nuestros trabajos en Google.
Entraba.
Miraba las fotografías.
Leía los artículos.
Entendía cómo trabajábamos.
Y acababa contactándonos.
La web llegó a recibir alrededor de 65.000 visitas anuales y nos generó muchísimo trabajo precisamente durante una época en la que necesitábamos clientes.
No necesitábamos decir que éramos los mejores.
Mostrábamos lo que hacíamos.
Y el cliente podía juzgarlo por sí mismo.
Enseñar tu trabajo genera algo que una página comercial no consigue sola
Una página de servicios puede decir:
- tenemos experiencia
- somos profesionales
- ofrecemos calidad
- trabajamos con los mejores materiales
Eso lo puede escribir cualquier empresa.
Pero cuando una persona ve:
- una obra real
- fotografías del proceso
- cómo resolviste un problema
- el cuidado con el que ejecutaste un detalle
- lo que sabes sobre tu profesión
- quién eres
- cómo piensas
empieza a conocerte.
Ahí aparece la conexión.
Y esa conexión fue una de las razones por las que desde internet llegaban clientes de una calidad igual o incluso superior a muchos clientes que llegaban mediante el boca a boca.
Esto mismo recomendamos hoy a arquitectos y constructoras
Si eres arquitecto, constructor o técnico del sector, no utilizaría tu web únicamente como un catálogo.
Enseña lo que sabes hacer.
Explica tus proyectos.
Muestra las decisiones que has tomado.
Cuenta qué aportaste a la obra.
Enseña fotografías del proceso y no únicamente la fotografía bonita cuando todo está terminado.
Porque cuando alguien esté buscando un profesional para realizar una obra, toda esa información puede hacer que piense:
«Quiero trabajar con esta persona».
Haz que puedan encontrarte antes de que necesites el trabajo
Ese es probablemente el aprendizaje más importante de aquella época.
Nosotros empezamos a construir aquella visibilidad cuando necesitábamos clientes.
Hoy lo haría antes.
Porque cuando llegan épocas de menos trabajo ya es demasiado tarde para empezar desde cero.
Una empresa consolidada tiene años de experiencia, proyectos, conocimientos, clientes y una historia que contar.
Pon todo ese valor en internet para que cuando alguien necesite tus servicios pueda encontrarte y entender por qué debería trabajar contigo.
Y eso es exactamente lo que seguimos trabajando hoy con las empresas y técnicos que entran en los programas de Autopromotor.info.



